A Romina
Se huele
la
revolución hormonal
se huele
y vuelve
cuando ella
está en otro cuerpo
el vuelve
se juega el
ego territorialmente
y parte
como se
parte el corazón de una mujer en algún café de Medrano
con la
fuerza de querer desterrar el amor nocivo de su ser
alejarlo
como se
aleja el
cuando ya
está enterrado
en su entera
piel
Se siente
como el olor
a sexo improvisado
como el látex
en las manos impregnado
el frío
condensado en el espacio astral
y en vos