domingo, 2 de noviembre de 2014

SENTI-MENTAL


Hablemos de algunas cosas,
como de que vivimos en un hoyo negro.
Como de ¿a dónde se va la explosión de sensualidad
que producen los besos?
De sutilezas,
de que entre presencia y ausencia
hay una sílaba de diferencia.
Hablemos de los derroches,
de que los gritos no siempre se oyen.
Hablemos de lo incómodo.
De que el humo en el cuerpo tiene
la misma pregnancia que tu nombre,
una caricia y un escalofrió.
De la inconsistencia
estrujando mi alma.
Hablemos de lo que nos sacude,
pero para eso tendrías que resurgir.
Y entonces, cansada de hablar,
voy a estallar en palabras
y en eso que dicen se llama amor.

18.75


Estímulos que detienen
impulsos.
Es limitado
lo visceral
¿En que lugar estoy jugando
a la sinapsis con tu circuito neuronal?
Hay un aullido que se desata
en los territorios del desconcierto
pregunta y presencia, misterio, misterio
¿Somos reales?

Un incentivo
La agitación
El abarcar del otro juega con la posesión
¿Me ves?
¿A dónde estoy en vos?

Miradas parlantes

No te diste cuenta pero se te pasaron las agujas. En el actuar imaginario. Pensar que estás viviendo. Como si con solo mirar uno estuviese escribiendo. Desnudar las razones que detienen a los labios modularse emitiendo dulzuras, una vez ya detenido el espacio, una vez el metrónomo pausado. No siempre lo que vale es la intensión. Y tus ojos son el recuerdo más hostil del paso del tiempo. Un momento, una eternidad por siempre involucionada por el temor. Lo que no se dice es asesinato. Una triste muerte la de tu sonrisa que solo espera. Si la carcajada no se oye ¿existirá la risa? Invasora resuena tu esperanza de que se repitan los relojes. ¡Hablá! ¡Habla ahora! Que el ahora ya se está yendo. Y en la continuidad te encuentra, a vos y un solo anhelo, las palabras y la entrega.