Y unas luces encandilan
por un momento.
Y la intensidad en demasía
hace chocar las pieles andantes.
Nos volvemos desmemoriados
del objetivo planteado.
Nos volvemos presa fácil
y devoradores natos.
“Me gustaría zambullirme en tu abrazar.
Que hermoso regocijarse en tu cuello”
Todo se trata de catar auras,
probar sensaciones.
Espumante, amaderado, frutal,
seco, intenso, con cuerpo,
jovial, cromático, añejado,
soñador, sensible, pleno…
La aceptación
está en el paladar
de quien prueba.
Someliers vinculares
que permiten el filtro
de amor en sangre.
Y algunos sueños Malbec
no tan surrealistas.
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